Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

zoonpolitikom I

  • El muro y deportaciones salvadoreñas 2016

     

    César Ramírez                                                                                                  

    @caralvasalvador

     

    El fenómeno visible del fracaso capitalista es la emigración. Emigran los marginados del tercer mundo hacia las metrópolis, es la lectura de la economía en cada persona que se aventura al desierto o la intemperie geográfica para desafiar su futuro errático y su destino marginal; esa condición demuestra además que independiente de la ideología de las naciones el desplazamiento forzoso de miles de personas, es la imposición del materialismo sobre las naciones afectadas. Según el periódico Tiempo Latino de Washington 26FEB016: Desde que entró en vigencia ese acuerdo (El Salvador cobra $41 por cada deportado 2010) han sido deportados más de 128.165 salvadoreños, según los registros que maneja DHS – ICE. Para tener un conteo exacto: 2010 cerró con 20.361, en el 2011 retornaron 17.408, el año siguiente 19.694, para el 2013 la tendencia siguió al alza con 21.602 y 2014 alcanzó una cifra record de 27.180 deportados; en 2015 volvió a presentarse una baja con 21.920; justo antes que transcendiera que Estados Unidos reforzaría desde enero las reciente deportaciones de Centroamericanos”. En otro documento de prensa (26DIC016 ACAN-EFE) “entre enero y noviembre, solo El Salvador registró una ligera alza del 0.06 % de sus emigrantes retornados, pasando de 48,251 en 2015 a 48,279 en el corriente año (2016) éstas últimas cifras incluyen las personas retornadas de Estados Unidos y México”.

    Los números son personas que encierran las esperanzas de un trabajo digno que la nación de origen no proporciona.

    El fondo de esta dramática condición implica la negación del refugio en una patria extranjera, la cual criminaliza el acto bajo una concepción de violación de las leyes locales, pero ello es absurdo, puesto que entonces es legal morir de hambre, aceptar la violencia de bandas terroristas, condenar a las familias a vivir por generaciones en la pobreza por el pecado de una geografía diseñada para explotar a las naciones excluidas del primer mundo, etc., es un panorama desalentador para los emigrantes y el mundo.

    Un muro no detendrá la esperanza de los prisioneros del hambre, ni una sociedad injusta. Las lecciones del Muro de Berlín están documentadas, excepto que allá cada fuga era celebrada como acto heroico, mientras en la frontera de Estados Unidos con México es una sentencia a morir de hambre o violencia por las bandas terroristas.

    La única solución posible son los acuerdos multinacionales, similar a las acciones de la Unión Europea con los refugiados Sirios, que ahora tienen una dificultad más, si han acreditado su condición en la poderosa nación del norte, mientras similares barreras enfrentan los emigrantes latinoamericanos… asistimos a un momento crucial en nuestras naciones, quizás es el inicio del fin del capitalismo, puesto que los trabajadores son los criminales por laborar en sus industrias, por primera vez en la historia una categoría filosófica se hace visible en millones de obreros y campesinos, es inédito como la ampliación de la vieja lucha de clases entre las naciones, como si la violencia propiciara el retorno a las antiguas demandas sindicales internacionales en el siglo XXI.

    Parece la mundialización de los trabajadores versus un nuevo capitalismo nacionalista.

    www.cesarramirezcaralva.com

     

  • No entiendo el capitalismo de Estados Unidos

     

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    Debo confesar que mis estudios sobre el capitalismo impartido en diversas universidades, así como mis lecturas de los clásicos e investigaciones, etc., no coinciden con el momento actual de Estados Unidos de América.

    Es desconcertante, la forma de predicción de tiempos anteriores se ha perdido, los manuales económicos no sirven, conste que se supone que los acuerdos internacionales tanto de monedas, valores, concentración económica, acumulación científica, tecnológica, financiera etc. deberían coincidir en la ampliación de los mercados con el retorno de capitales hacia la poderosa nación del Norte, sin olvidar el factor militar, todo ello parece que ahora tiene una anomalía de sistema; un proyecto inédito que abandona los tratados internacionales sin proponer nada nuevo, excepto que deben ser unilaterales y no multilaterales, a la antigua forma de negocios. De igual manera el flujo de las migraciones no es una consecuencia voluntaria de las poblaciones, sino el producto de las guerras militares, sociales, comerciales etc. nadie abandona una nación próspera, se abandonan los territorios cuando no son productivos, parece que ahora los culpables son los migrantes y no las causas que las provocan.

    Las naciones como la nuestra son el vivo ejemplo de las migraciones, este flujo se propició con la guerra civil y mucho antes con el modelo autoritario que negaban la democracia, ahora un millón de salvadoreños vive en Estados Unidos, mientras otra cantidad inespecífica busca refugio por otros motivos de violencia que padecemos, de igual forma el denominador común es un capitalismo excluyente que allá (EEUU) es más soportable, puesto que acá parece un suicidio permanecer vivos en una nación con salarios miserables.

    Es muy preocupante nuestro panorama con las deportaciones en ciernes que nos amenazan, no existe capacidad de absorción de tantos salvadoreños que podrían deportar bajo la nueva administración, nuestro futuro no es optimista en este caso. El modelo capitalista académico no es el que presenciamos ahora, es muy extraño que la inteligencia académica no haga pronunciamientos en un debate tan profundo: las acciones proteccionistas de Estados Unidos, su tendencia a excluir a los intelectos extranjeros, la expulsión de nacionalidades, el retorno de capitales estadounidenses (en contra del capitalismo mundial), la creación de muros fronterizos, la inconstitucionalidad de sus decretos contra los propios ciudadanos residentes norteamericanos y visados autorizados, etc. nos configura un panorama insospechado hace unos meses, parece que la globalización del mercado mundial, su expansión universal, la libre competencia, sus valores de mercado masivo, el liderazgo hacia una sociedad con “acuerdos internacionales”, tratados comerciales, el intercambio de mercancías con generación de plusvalía en territorios extranjeros y su retorno de capitales hacia Estados Unidos etc. parecen elementos del pasado, es un capitalismo a la inversa, es el mundo al revés.

    En esencia es una negación del capitalismo, curiosamente este concepto si está presente en los estudios académicos, configurado en: “la negación de la negación capitalista” que extrañamente conducirá al socialismo… aunque recuerde la ciencia ficción, el único elemento que producirá el cambio de sistema es el propio modelo, pues bien, este parece el momento, unido a variantes en extremo peligrosas: el surgimiento de la nacionalidades, guerra civil, rupturas constitucionales y Dios no lo quiera: la guerra mundial.

    Espero sinceramente equivocarme.

    www.cesarramirezcaralva.com

     

  • “… muros de Berlín e invasión de los hambrientos”

     

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    Estados Unidos de América en la era del presidente Donald Trump construye nuevos muros de Berlín. Este factor parece decisivo en los siguientes cuatro años, los cuales se inician con una incisiva agresión contra México al proclamar una nueva barda fronteriza que los mexicanos terminarán pagando, me parece que no solo ellos, de una forma u otra, el resto del mundo será parte de esa cuota o al menos quienes se aventuren a cruzar esa línea roja por el sueño americano. Según datos de prensa el número de salvadoreños deportados en 2016 fue de 52,548 de ellos 21,340 de Estados Unidos y 31,147 de México; esas cifras nos hablan de la muerte económica, social, jurídica etc., porque los emigrantes buscan otra vida en Estados Unidos.

    Ahora con la llegada de una nueva administración el panorama se oscurece, la prohibición a siete naciones de emigrantes con visado autorizado o poseedores de Green Card quedan suspendidos por 120 días, si aplica en esas naciones, una acción similar para El Salvador no será extraña, incluso parece que el orden jurídico y los derechos ciudadanos se han perdido por decreto presidencial, de pronto esas naciones son potencialmente exportadoras de “terroristas” ¿qué otras naciones seguiremos en agenda?.

    Las deportaciones salvadoreñas nos hablan de expulsados de Estados Unidos y México, nuestros emigrantes recorren al menos una nación más: Guatemala la cual muchos testimonios concluyen que salvaron la vida de milagro después de ser vejados o robados, incluso hombres y mujeres son violados por los traficantes, en síntesis se deben superar tres dificultades a muerte. Agreguemos nuestro comportamiento de control de indocumentados de Suramérica y el resto del mundo, parece que todos somos aduaneros y policías territoriales tratando de impedir a las multitudes de emigrantes su llegada a EEUU, de alguna manera repetimos el drama del Mar Mediterráneo o las travesías a campo abierto en desiertos de Arizona, Texas, Nuevo México etc, el cual poco a poco se va convirtiendo en Campo Santo. En teología de la liberación y opción de los pobres/ Leonardo Boff Sobre la Opción de los pobres, Ed: abya-yala Quito 1998 anota: “Quieren que disminuyan las distancias, que haya un mínimo de equidad, sin la que dejamos de ser humanos, y que se llegue a superar el dualismo entre norte y el sur, entre ricos y pobres, en la dirección de una humanidad que finalmente se reconcilie consigo misma. Estos son los sueños de los oprimidos. No sueñan con ser grandes potencias y dominar a los demás. No sueñan con un consumo desenfrenado y –por eso- insolidario. Sus sueños están ligados a las estructuras básicas de la vida y de la reproducción de la vida en cuanto vida humana, ligados por tanto al trabajo, a la salud, a la vivienda, al ocio mínimo, a la cultura necesaria para la comunicación humana… Si no se encuentran puentes de solidaridad y políticas de equilibrio mundial, los países opulentos se sentirán obligados a construir innumerables muros de Berlín para defender su sociedad de la abundancia contra la invasión de los hambrientos, que tocan a la puerta y quieren simplemente participar –al menos junto con los perros- de las migajas de los ricos epulones”

    www.cesarramirezcaralva.com

  • “Ahí vienen los rusos” 1932 (ES) 2015 (USA)

     

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    “Idea de una maligna influencia soviética a todo lo largo del istmo. La institución castrense y eclesiástica abrazan el anticomunismo como pilar fundamental de la identidad nacional” Balsamera bajo la guerra fría / Rafael Lara Martínez – San Salvador: Ed. Universidad Don Bosco, 2009 – pág. 20, esa cita enmarca un argumento de justificación del etnocidio de 1932, además la interpretación histórica que aún persiste en el imaginario del mundo dividido entre comunistas y capitalista, valida los crímenes de lesa humanidad como en la recién guerra civil 1980-1992. La interpretación de la Historia Nacional también debe ser cuestionada en profundidad, esas acciones no son exclusivas del pasado o inmóviles sin reparación, conformar una argumentación de esa naturaleza reduce el Continente de la Historia a una novela trágica, en eterna injusticia sin redención y supresión de los pueblos originarios; por lo tanto necesitamos una nueva historia que se pronuncie ante tales circunstancias. La Historia es una dialéctica de vida: “tal vez sería más propio decir que los tiempos son tres: presente de las cosas pasadas, presente de las cosas presentes y presente de las futuras. Porque estas tres cosas que existen de algún modo en el alma, y fuera de ella yo no veo que existan”…Confesiones /San Agustín – España: Mestas, 2004 pág 14… en otras palabras el acontecimiento de 1932 sucede en este momento, acontece al no olvidarle, al proclamar justicia, al pronunciar esa fecha, emerge como el mayor etnocidio del siglo XX en el continente americano. La historia bajo ese concepto prevalece no en un inventario arqueológico, sino en la realidad del Siglo XXI.

    La mención rusa como arma ideológica ahora tiene una diferente orientación y tratamiento, puesto que las recientes elecciones norteamericanas han demostrado una contundente intervención rusa, otrora artefacto mortal, aquella nominación era signo inmediato de excomunión, invasión extranjera etc. ahora en Estados Unidos la intervención rusa (argumentada por el FBI & CIA) es un invento inofensivo… ¿Y la Doctrina Monroe? ¿América para los americanos?... así la historia es un instrumento cotidiano, con evocación de los tres tiempos antes referidos. En 1932 se inflama la mentira como arma ideológica, en La Balsamera se anota: “…el “comunismo ruso” controla por completo la organización del movimiento, los dirigentes son: “propagandistas extranjeros… que Rusia envía por miles… circularon desde 1919… mercaderes sirios y palestinos”. El gobierno del martinato califica al movimiento de “complot comunista” mientras la Cancillería exagera la responsabilidad del comunismo internacional.

    Se acumula a los izalcos, nonualcos o los pobres de esas zonas, todo el mal del mundo, son culpables y por nacimiento comunistas. “Casi integralmente “comunista” se vuelve un adjetivo que califica al sustantivo “indio”. La Balsamera Pág 167; el pastor MacNaught cuenta de la matanza: “solo en Nahuilzalco de 2500 hombres y 400 muchachos… a los indios los odian como nunca… parecería que van a exterminar a los indios”. Pág 165. Un observador canadiense Comandante V.G: Brodeur, desembarca junto a un pelotón en Acajutla el 22ENE932, “en el pueblo de Sonsonate… (los indios) fueron atacados y murieron 1200, y uno de los líderes de los indios comunistas fue capturado y ahorcado en el árbol más cercano. La Balsamera pág 166. “Ahí vienen los rusos” 2015, intervienen en elecciones norteamericanas, no les importa la Doctrina Monroe, no son masacrados, tampoco excomulgados.

     

    www.cesarramirezcaralva.com

  • Nosotros: 25 años Acuerdo de Paz

     

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    Nosotros es un concepto de unidad que hace referencia al preámbulo de la constitución norteamericana: “We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility…” que en nuestra vida nacional se encuentra por primera ocasion en la carta de Manuel José Arce el día 8 de noviembre de 1811, del primer Gobierno Revolucionario de Centroamérica; “Manuel José Arce consciente del momento y la trascendencia histórica dicta una carta hacia las provincias y los gobiernos locales, en este documento se indican conceptos de: “Felicidad. Defensa de los ciudadanos contra amenaza del partido de los europeos. Derechos. Pueblo que procede con inspiración superior.” … elementos que recuerdan el preámbulo de la Constitución Norteamericana : “NOSOTROS EL PUEBLO DE ESTADOS UNIDOS, a fin de formar una Unión, más perfecta, establecer justicia, afirmar la tranquilidad interior, proveer la defensa común”… Pero también el gobierno insurgente necesita fondos y de esa manera hace uso de los fondos reales para pagar a hombres que vigilen la ciudad.. ” pág 87-88 El Salvador Insurgente Centroamérica.

    Ese sentido “NOSOTROS” es unidad, es el modelo de construcción inicial de las futuras: Provincias Unidas de Centroamérica a pesar de su “efímera vida”, debido al surgimiento de las oligarquías en 5 naciones que logran separar y formar pequeñas naciones, aún ahora persiste esa separación incomprensible. Es sintomático que la unidad del pueblo se manifieste usualmente en forma negativa: una tiranía, ilegalidad constitucional, fraudes a la voluntad popular, guerras externas impuestas, catástrofes, epidemias o la intervención del imperio norteamericano. Así aconteció durante muchos años, hasta que el pueblo decidió optar por el mismo principio insurreccional del siglo XIX, el modelo insurreccional de la pasada Guerra Civil, con un sistema de organización sin precedente, el cual se expresa en la separación del “nosotros”, puesto que durante el conflicto armado de los años ochenta y noventa, las fuerzas populares estaban definidas por su opción revolucionaria, mientras la oligarquía, el imperio norteamericano y el antiguo ejército representaban a la contrainsurgencia, de esa forma “nosotros y ellos” fueron el signo de la más profunda division conocida en nuestra república. El Acuerdo de Paz logró contener el accionar armado, reformó la constitución, las instituciones, una nueva legalidad nos permitió la alternancia política, etc., pero la antigua concepción de separación mental, espiritual o nominal entre oligarquía-imperio-extrema derecha versus pueblo-antimperialismo-izquierda no desaparece, parece que se profundiza en estos 25 años de paz, en esa forma en cada proceso electoral y en los voceros partidarios el modelo conceptual refiere esas arcaicas formulas. El nosotros: pueblo, nación, república, constitución se pierde en un mar de falacias, se pierde el rumbo de la nave que nos puede conducir a una realidad aceptable, menos violenta, con mejor nivel educativo, etc. Si eliminamos la separación aún persistente de la fenecida “Guerra Fría” los problemas a solucionar deben ser la prioridad, no se debe priorizar el dolor económico por un evento electoral, ni el insano deseo de conducir a la nación al impago gubernamental, puesto que el daño será irreparable, y los pobres terminarán pagando ese alto precio económico.

    Nosotros “el pueblo” es un concepto en construcción, una aspiración republicana de unidad, los politicos deberían abandonar su fundamentalismo y optar por soluciones posibles.

    www.cesarramirezcaralva.com

     

  • Construir un acuerdo económico 2017-2042

    Construir un acuerdo económico 2017-2042

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    La máxima confrontación civil de nuestra nación finalizó con un Acuerdo de Paz, evidentemente a partir de Enero de 1992 se marcó el inicio de la nueva legalidad, condición que permitió la incorporación de las fuerzas populares a las instancias políticas, la tolerancia ideológica, ciertas formas de propiedad privada para militantes de izquierda, apertura de estudios o divulgación social antes proscritas, formas cooperativas, expansión de ONG, política de seguridad nacional, creación de la policía nacional civil, así como un nuevo ejército entre otros elementos trascendentales, pero fracasó en un acuerdo económico antimonopolios, libre mercado, democratización de la economía, acceso universal en telecomunicaciones. Muchos de los ciudadanos participantes en ese evento, ingresaron a una forma de capitalismo individual; la Universidad Nacional facilitó estudios a nuevos estudiantes, mientras otros actualizaron su hoja de vida con títulos académicos, la etapa de la novedosa legalidad significó el retorno y repoblación de los antiguos pueblos abandonados, la cooperación internacional favoreció muchas regiones, pero después de décadas de conflicto no era extraño que la reinserción capitalista se convirtiera en un largo camino sin esperanzas, debido a que cada quién debía ganarse el pan con un trabajo mercantil, lo cual no era nada fácil, entonces aconteció que los espacios eran limitados a ONG, instancias privadas modestas, empleos no tradicionales, pequeñas empresas, participación activista en eventos electorales, opciones en instituciones parlamentarias con oportunidades mínimas… integrarse al modelo capitalista no era una autopista fácil, sino un camino rural empedrado y sinuoso aún en construcción. Transcurrieron veinte años de gobiernos derechistas para poseer opción de izquierdas en la conducción del auto gubernamental en las autopistas económicas, mientras tanto la izquierda sufrió graves fragmentaciones, a la inversa de la derecha que en dos décadas espolió al Estado, ejecutó peculado, corrompió su administración y algunos expresidentes respondieron a la justicia por enriquecimiento inexplicable.

    El verdadero desafío actual es consolidar la economía capitalista, el problema es: ¿qué forma capitalista? Si descartamos el neoliberalismo por su reducción del Estado, mínimos impuestos a capitales, abandono de áreas estratégicas como la agricultura, exclusión en salud, educación, seguridad etc. que profundiza la desigualdad y crea la extrema pobreza por considerar la inversión social como gastos innecesarios, llegamos a un capitalismo más participativo.

    Al proponer un cambio del neoliberalismo se debe promover el retorno del control de Estado en áreas estratégicas como las pensiones o la democracia económica creando nuevas empresas, invertir en salud, educación, seguridad e incluso el derecho de las telecomunicaciones, que en muchos casos son los motores del desarrollo nacional. El modelo capitalista tiene en esencia el problema de la desigualdad, solucionar la “desigualdad social” es un problema ineludible… al menos en los últimos 7 años las nuevas administraciones han generado esperanzas, aunque el resultado no es suficiente.

    El modelo económico debe democratizar la economía, eliminar el monopolio, permitir el libre mercado y la inversión de nuevos capitales, pagar impuestos por ganancias, pagar impuestos por capitales, eliminar los monopolios y permitir la competencia, en ciertas áreas se debe nacionalizar la economía y las deudas… nadie desea otra guerra civil en los siguientes 25 años, en consecuencia debemos construir un Acuerdo Económico 2017-2042.

    www.cesarramirezcaralva.com

  • Los grupos de presión y terrorismo salvadoreño

     

    César Ramírez

    @caralvasalvador

    Existen grupos de presión que son antigubernamentales, no distinguen el daño que ocasionan a los ciudadanos honrados, pero resulta que coinciden con la oposición política que niega la buena voluntad para la gobernabilidad de la nación.

    Esta condición no es extraña a la nación, los actos irregulares de todo tipo se multiplican en períodos pre-electorales o electorales, incluso después del evento consultivo ciudadano persisten en negar legalidad al proceso simplemente por haber sido derrotados en la consulta popular.

    Recientemente una organización de excombatientes declara que realizarán acciones violentas de no ser incluidos en el presupuesto nacional, son anuncios desafortunados y peligrosos, la constitución especifica quienes tienen iniciativas de Ley, no obstante en épocas pasadas y también en estos años es de sobra conocido que toda amenaza debe tomarse con seriedad, son amenazas que deterioran la seguridad nacional…¿quién los financia? ¿es constitucional su petición?; a cualquier respuesta asoma un control político desestabilizador, solicitan un imposible económico, así como una petición de extrema dificultad para resolverse; mientras tanto ese grupo irregular se pliega a los intereses de la oposición.

    Hace unos días se denunció que vendedores informales realizaron actos terroristas al incendiar el Mercado de Zacamil, según las notas de prensa estos grupos de nuevo se reunieron previamente con directivos del mayor partido opositor, son en pocas palabras otro grupo de presión política, encargados de dañar la gobernabilidad.

    En otras circunstancias se conoce la reunión de dirigentes de ese partido opositor con terroristas agrupados en las maras, la saga de aquellas acciones condujo a favorecer a ese partido en el evento electoral, pero a la fecha no se han realizado aún acciones fiscales, esas organizaciones como las nombradas anteriormente son grupos de presión política, lo son porque se identifican con la violencia de grupos irregulares que actúan a favor de intereses políticos.

    Si a ello agregamos la constante desinformación en los medios de comunicación, el sabotaje económico que significa no pagar impuestos, negar los votos para el presupuesto nacional que incluye la seguridad, educación, salud etc., son en conjunto grupos orquestados para crear el caos y disminuir la imagen positiva de un buen gobierno.

    La situación ya no es una polarización política puesto que se ha rebasado la legalidad constitucional, más bien parece la pérdida del control político de esos grupos delictivos que en lugar de avanzar hacia la democracia, la legalidad, el orden institucional se convierten en antisistema y terroristas, en pocas palabras se pierde la gestión democrática.

    El momento es crucial, no se puede ser legal en una escena nacional e ilegal con acciones delictivas, un partido político no puede propiciar y favorecer a las fuerzas irregulares con acciones terroristas, es incongruente bajo el Acuerdo de Paz de 1992 y la Constitución de la República. Es la Ley la que debe actuar, son las autoridades las que tienen la palabra, pero hace años que observamos que el ejercicio de la Ley tiene intereses políticos, de tal forma que muchos jueces se convierten en cómplices de esos grupos de presión al servicio de un partido político ¿tendremos una salida a esta situación?... me parece que no es posible por el momento, mientras tanto la sangre de inocentes enlutará la nación, hasta que los propios patrocinadores del terrorismo sean víctimas de esas bandas delictivas. www.cesarramirezcaralva.com