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Intereses políticos salvadoreños

 

César Ramírez

@caralvasalvador

El título no es vano, ni superficial, ni inconsistente… a lo largo de los últimos años me he preguntado si existen: “intereses políticos salvadoreños” puesto que la fragmentación del ideario nacional es confuso, a nombre de la nación cualquier ciudadano, institución o gremio afirma con una tozudez categórica que defiende los intereses de los salvadoreños, es preocupante puesto refugia intereses de pequeños grupos que no representan a la mayoría. Existe un factor dominante en la visión de estos llamados “intereses políticos”, éste es el sagrado principio de la propiedad privada sobre los medios de comunicación, entonces a nombre de ello se confunde la libertad de expresión con la inducción ideológica de los máximos grupos de poder, los cuales paradójicamente no tienen intereses políticos, sino objetivos económicos excluyentes, intereses encubiertos que solo obedecen a su capital, tiene la enorme capacidad de difamar, mentir, seducir y un largo etcétera, sin ningún control, el daño causado a las personas civiles, instituciones o gobierno en algunos casos es irreparable, es similar a una muerte administrativa o una muerte civil, curiosamente no existe un equivalente para reparar esos daños a terceros, al final los intereses de la oligarquía no pueden coincidir con los intereses de la nación, es similar a colocar leones hambrientos junto a corderos en el coliseo romano y por supuesto nosotros en los graderíos proclamando justicia por las ovejitas.

¿A nombre de lo inmediato se pierde la visión de los siguientes 5 o 10 años? ¡por supuesto que sí! acá nadie garantiza su estabilidad en cada período electoral, de tal forma que los proyectos se quedan a medias, no se ejecutan o se pierden.

En concreto a qué intereses salvadoreños nos referimos: al déficit de agua, la migración, el retorno de miles de salvadoreños expulsados de Estados Unidos, el narcotráfico, la seguridad nacional, el Golfo de Fonseca y sus riquezas marítimas, la dolarización y sus posibles consecuencias frente a un forzoso cambio monetario, las leyes del siglo pasado que solo sirven para justificar la corrupción, las pensiones en quiebra, el bloqueo constitucional a las iniciativas de legítimos financiamientos y un prolongado etcétera que concluye con la derrota del concepto República, donde todos perdemos.

Es hilarante la posibilidad que un día la nación se declare extinta o en bancarrota por la voluntad de malos salvadoreños y entonces solicitarán la anexión a otra nación… Si ello es fantástico pensemos en los siguientes países fragmentados: La Unión Soviética, Checoslovaquia, Siam, Tanganica, Yugoeslavia, República Árabe Unida, Palestina-Israel fundado por resolución de ONU en 1948; de tal forma que la historia no es lineal, existen avances y retrocesos, si no tenemos intereses nacionales nada podrá salvarnos del abismo que se vislumbra en el horizonte.

Sabemos que el capital oligárquico no tiene naciones, ni pueblos, ni siquiera tiene honor, por eso no le interesamos, hasta parecen desear el impago estatal… pero nosotros el pueblo nos alzaremos contra ese diabólico proyecto, ellos los vende-patrias niegan el diálogo, niegan toda solución, quieren hacer negocio de nosotros, niegan a Dios escrito en las siglas de nuestra bandera... pero no existirá derrota mientras exista el interés de salvar a la nación por los genuinos salvadoreños.

www.cesarramirezcaralva.com

 

 

 

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