Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

No existen soluciones mágicas

DSC00008.jpg

 

  
 

Caralvá

En este momento en la sociedad salvadoreña, dos mundos discuten su futuro, el primero de la clase política con temas sobre candidaturas independientes, cambios al interior del Tribunal Supremo electoral, vetos presidenciales, alianzas pre-electorales etc. mientras el mundo de los trabajadores se enfrenta a la delincuencia, el costo de la vida, los dramáticos  precios de la gasolina, el desempleo, etc., parece que vivimos en mundos diferentes, uno tienen sus problemas económicos resueltos, mientras Juan Pueblo en  las multitudes lucha por resolver elementales condiciones de subsistencia.


Pero podríamos pronunciarnos punto por punto: las candidaturas independientes no se oponen al ejercicio democrático, son un ideal de representación, el problema reside en que no existen normas para su selección, tampoco compromisos a cumplir. Una figura alternativa podría ser los observadores independientes ciudadanos llamados ombudsman que se han impulsado en otras naciones similares a jueces de opinión ciudadana que se pronuncian sobre temas políticos y gozan de credibilidad, su valor reside en su criterio no político. Esta figura no solo se aplica a eventos electorales sino a todos los elementos sociales donde se requiere opiniones imparciales.


El Tribunal Supremo Electoral, la ciudadanía  desea una composición pluralista, con equilibrio entre la autonomía y el control, esta situación debería discutirse no solo por la clase política, puesto que implica a terceros, recordar la evolución de esta institución nos llama a reflexión, al igual que su historia posterior a los acuerdos de paz.


Vetos presidenciales a discreción, buen ejercicio de independencia de poderes, puesto que gobernar es un arte masivo.
Los derechos ciudadanos son la base fundamental en el ejercicio de la democracia, incluso dentro de los partidos políticos, donde usualmente no se ejercen de la misma manera que se proclaman para  toda la sociedad.


Control y autonomía, son parte de nuestra vida institucional, de ahí que en ocasiones como en los casos anteriores existan diferencias entre: “lo bueno y lo mejor”.


Las alianzas pre-electorales legislativas son instrumentos tácticos con objetivos inmediatos, son el pan diario entre partidos políticos, de ahí los decretos con leyes que auxilian a la gobernabilidad, estos elementos son vigilados por el poder ejecutivo y la Corte Suprema de Justicia, siempre es posible observar a las leyes.


Mientras estas condiciones de opinión pública son el plato fuerte de las estructuras mediáticas, la población navega con dificultades económicas apremiantes, las cuales no son percepciones sensoriales de gustos por colores, son monedas en los bolsillos, presupuesto familiar, deudas, etc,  que no permiten expandir la economía familiar. El desafío de la economía familiar es la estabilidad entre ingresos y egresos de su presupuesto mensual sin necesidad de créditos, pero los desajustes de los últimos días colocan a la defensiva a grandes sectores de la población, que no tiene incrementos similares a los cambios dramáticos de los productos básicos.


En el caso de la distribución del gas propano, más parece un problema de cambio cultural y educativo que la ausencia de este producto, es tal el efecto que el incremento se ha trasladado a los ciudadanos que consumen todos los productos alimenticios sin control alguno, causando un verdadero trastorno de precios… no existen soluciones mágicas, solo un camino, llegar a un acuerdo social sin demagogias.

www.cesarramirezcaralva.com

Los comentarios son cerrados