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los nostálgicos de el salvador

  • Cuando me hablan del pasado

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    Caralvá

     

    Existen varios tipos de tiempo en mis interlocutores, algunos tienen memoria corta, me hablan de meses, otros de un par de años, los pocos se remontan a 20 años o más en el pasado, estas personas usualmente están llenas de lamentos, esa condición que invoca cierta prisión de la palabra; manifiestan que vivimos en pleno desastre, de tal forma que el presente no sirve para nada y que nuestras vidas no deben perseguir  otro destino que volver al pasado. Ellos piensan en el futuro, se largan con un monólogo que invoca el paraíso cuando esta realidad cambie, “el futuro será feliz”, porque debemos cambiar todo lo construido en unos cuantos meses y salvaremos a la nación de su trayectoria suicida, la República tiene en este momento el mismo destino que el Titanic, “pronto moriremos todos”,  ya sea por inanición financiera,  o por una deuda tan colosal que el fin del mundo no será nada en las calles de San Salvador.  Con mucha razón algunos psicólogos mencionan que los salvadoreños tenemos una mentalidad de un niño de 10 años.  Cuando me hablan del pasado con un sentido tan visceral de la República algunos lloran por su destino, claman que no merecen el presente, que todo es culpa del gobierno de turno, que al final existen muchos culpables menos las administraciones anteriores, por esta razón en las próximas elecciones (en un futuro próximo)  se cobraran tanta miseria. Todos hablan de deudas adquiridas. Ellos olvidan que los empréstitos durante 20 años hasta el año 2009 era de 10,000 millones de dólares y la deuda adquirida hace 36 meses solo es de 3,000 millones de dólares, borran su memoria remota al pronunciar: “son errores del pasado”, pero como cualquier ciudadano común la conclusión es: tendremos  que pagar todos esos errores.  Una pregunta clásica norteamericana asalta la respuesta a esta situación: "Ask not what your country can do for you - ask what you can do for your country" John F.Kennedy ... "No preguntes lo que tu país puede hacer por usted - pregunta qué puedes hacer por tu país". También podríamos aplicarlo a todos los “salvadores de la patria” o a los “profetas del desastre” y preguntarles: ¿dónde estaban sus quejas cuando la nación se endeudó con 10,000 millones de dólares antes del año 2009?, si ellos preguntan ¿qué hice por mi nación? Al menos nosotros si denunciamos los fraudes, las corruptelas, el despilfarro de muchos funcionarios, el abandono del sector agrícola, el nepotismo en instituciones etc… agregando que gracias a nuestro humilde trabajo, pagamos los impuestos, además los subsidios, nos endeudamos para contribuir con la banca en sus propuestas hipotecarias y sin protestar pagamos los intereses que fueron elevados a su criterio durante muchos años; al igual que las tarjetas de crédito (con sus intereses a discreción y sin control), de igual forma perdimos un aciago día el empleo, era otra forma de contribuir con la empresa que a nombre de la crisis internacional envió al “paro” a cientos de trabajadores. Cuando me hablan del pasado, prefiero el presente, incluso sobre el futuro.

     

    www.cesarramirezcaralva.com