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Rumores terroristas contra la Democracia

 

 

Caralvá

 

El lunes 19 de octubre, un rumor recorrió los medios informáticos en sus diversas expresiones por toda la ciudad de San Salvador, curiosamente con mucha precisión se divulgó la especie negativa en: empresas, instituciones, padres de familia etc. en pocas horas las redes sociales en sus diversas modalidades comunicaban la “mala nueva”, no era para menos, los rumores terroristas incluían:  “asesinatos indiscriminados a estudiantes”, “toque de queda”, atentados contra la vida de los ciudadanos en general.

De igual forma que hace meses,  un “toque de queda” había sido decretado por el crimen organizado en el Centro de San Salvador, ahora la especie se extendía a otros puntos de la ciudad, con resultados que afectan a la ciudadanía en general.

La situación no esta para dejar pasar las amenazas, el incremento de asesinatos contra los trabajadores, las extorsiones, la coacción de menores de edad etc., no son acciones aisladas, son realidades que golpean a la ciudadanía en general, de esta forma los homicidios suman más de 3,000 en el transcurso del año.

Bajo esta circunstancia acontece el rumor terrorista, con una escalada acciones informáticas sin precedentes, puesto que el uso mediático ya no tiene objetivos criminales sino se propone atemorizar y desmoralizar a las poblaciones, creando esquemas de ingobernabilidad, para desprestigiar el avance democrático en la nación.

Pero estas dos situaciones (rumores y delincuencia) parecen acontecer en forma simultánea, dos situaciones que tienen distintos tratamientos, el accionar de la delincuencia obliga al Estado a reformas en las leyes vigentes, reformas que probablemente cambiarán nuestra visión hacia los delincuentes y en el otro caso de rumores terroristas, propician  la creación de nuevos organismos especializados que controlen estas especies desinformativas que solo benefician a los enemigos de la democracia.

La delincuencia no cuestiona la democracia real, la delincuencia fractura el sistema de seguridad nacional y todos sus conceptos, pero en el fondo estos grupos son antisistema se ubican al margen de las leyes, violan los derechos humanos y no se integran a la sociedad. No existe una salida fácil a este cáncer social, pero nunca será tarde para invocar la re-educación de estas personas y su inclusión a trabajo honrado, a pesar de todo, ese largo camino hacia la re-educación y rehabilitación es preferible a la violencia.

En el otro caso, rumores terroristas contra la democracia, su objetivo principal es alarmar a la población, porque detrás de estas desinformaciones se encuentran personas desesperadas por la consolidación y el avance de la democracia salvadoreña.

Los rumores terroristas y la delincuencia deben ser dos puntos de encuentro para los partidos políticos a favor del consenso y la gobernabilidad de la nación, porque es la democracia la más vulnerable con estos factores desestabilizadores.

Nos interesa como ciudadanos, la consolidación de la democracia y el funcionamiento de los partidos políticos dentro del marco institucional, puesto que a fin de cuentas no es la nueva administración la que padece de credibilidad con los elementos antes mencionados, la acción sospechosa es la férrea oposición a construir consensos para condenar estos actos terroristas, actos que se oponen a la gobernabilidad y la consolidación del  avance democrático en El Salvador.

www.cesarramirezcaralva.com

 

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