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Voto diferencial y voto unitario

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Caralvá

 

 

 

Las elecciones son una consulta necesaria para renovar a las autoridades de los gobiernos locales y a los legisladores, no es lo mismo votar por una alcaldía que votar por una fuerza que decide las leyes de la nación, puesto que acá según la tradición es lo mismo, lo cual lleva a lecturas políticas de riesgo para los próximos años e incluso incidir sobre el futuro de reformas profundas constitucionales;  para algunos partidos políticos es lo mismo, para otros no, la diferencia reside en que la representación en la Asamblea Legislativa abre un abanico de posibilidades distintas que los gobiernos locales, entre ellas la política de alianzas, las comisiones legislativas o la Junta Directiva etc.  la representación de diputados de las dos principales fuerzas no tendrán mayor cambio pero si habrán sorpresas con las otras fuerzas, según las encuestas.

 

La gran diferencia en esta situación puede ser  el voto unitario el cual selecciona un solo partido para ambos niveles: alcaldes y diputados, pero puede existir también  un voto diferencial, que otorgue un voto por un partido y la segunda opción por otro, de tal forma que la lectura no indicará una selección precisa sino que distorsione los resultados. El voto diferencial no significa que la decisión de los ciudadanos renuncien a su partido, sino que pueden elegir otro partido porque consideran que las opciones actuales no cumplen con sus aspiraciones ciudadanas, en otras naciones es usual, acá parece que todas las encuestas solo enfocan en un solo sentido el voto, como si no existiese opción de votar por diferentes partidos en las condiciones señaladas.

 

El voto diferencial es el de aquél ciudadano que dice: “yo soy de un partido”, pero aclara, “en este caso votaré por otro”, “según me convenga”… esta condición aplica para todos los partidos.

 

Parece una sutileza y un ocio improductivo hablar de esta condición de voto, no obstante debemos preguntarnos si acaso durante estos años algunos partidos mostraron serios errores y los corrigieron, mientras otros continúan en el error, han existido fallos en todos los partidos que fueron rechazados por sus propios simpatizantes, el fondo de estas faltas son la ausencia de comunicación permanente con los electores, debido a que pasado el evento electoral la ciudadanía descansa en paz, hasta el siguiente ciclo.

 

Existe un tercer factor que influye en estas decisiones, es el factor de la imagen de la forma de gobierno, la cual distorsiona positiva o negativamente el espectro electoral a pesar que no sean elecciones presidenciales, en el fondo es la pobreza de comunicación de algunos políticos, que no orientan a la opinión pública en los momentos de crisis, sino que sin racionalidad se dedican a desprestigiar a sus adversarios de tal forma que publicitan a su partido, pero se olvidan de los acuerdos posibles para la nación.

 

Estas condiciones nos indican el grado de pobreza que tenemos en este momento, diferir de algunas propuestas políticas de los partidos, no significa deslealtad a los principios democráticos, acá parece que esta posición es traición.

 

El panorama ideal de gobernabilidad es un poder ejecutivo fuerte que apoyado desde la Asamblea Legislativa impulse todas las reformas necesarias, ¿acaso el Estado no necesita reformase?, ¿Acaso la Constitución Política no debe reformarse para enfrentar el flagelo de la delincuencia y el narcotráfico? ¿Y los gobiernos locales acaso no deben contar con el recurso económico para su desarrollo?

 

A pesar de algunas diferencias, mi voto será unitario, para mi la Historia vale tanto como el futuro de la nación.

 

www.cesarramirezcaralva.com

 

 

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